viernes, 7 de mayo de 2010

Holgazanería

Hace unos días, mientras regresaba al hogar por las onduladas calles internas -secretas- que me evitan la espesura mecánica, el denso tuco motor que es la General Paz a la hora pico, me crucé con un pasacalle. No era de los clásicos que saludan al recién recibido o a la quinceañera de ocasión, sino que agradecía a un santo.

Puntualmente, el agraciado era San Expedito. Era un cartel más bien llano, algo ramplón, con el blanco ya grisáceo producto del tizne nocivo del smog motor al que lo somete el diaro pasar de los autos. Nada de lujos para el cartel, entonces. Ni siquiera unas letras doradas. Ni una borla celestial, muchos menos un angelito con arpa en mano. Groseras letras, rojas las grandes y azules las más pequeñas, que delataban el nombre de una señora, beneficiaria de la obra y gracia de San Expedito.

Seguramente la doña recorrió una gran distancia para llegar a la Parroquia consagrada al santo a bordo de, imagino, el transporte público. La iglesia no estaba cerca del cartel, convengamos, pero si ya fue para pedir, ¿por qué no volver para agradecer? ¿Tanto costaba tomarse la molestia? Digo, si ya había ido una vez a gestionar por sus asuntos terrenales al don Expedito, porqué no volver y mostrar algo de gratitud. Ir, rezar, dar las gracias y marchar. Nos domina la holgazanería una vez obtenido el resultado.

Se avecinan tiempos mundialistas, donde más de uno abunda en promesas que, tras ser ejecutadas a viva voz, se esconden luego bajo el barullo de la vida diaria. Amén de las personales, hubo una promesa, colectiva, que aún hoy se recuerda pues funcionó, mas no se agradeció en tiempo y forma. Y de ahí una maldición que perdura hasta hoy. Antes del Mundial 86, la Selección toda, desde Bilardo hasta el último de los utileros fueron a Tilcara, Jujuy, a hacer un trabajo previo para adaptarse a la altura Azteca. Eso decía la versión oficial, pero los muchachos del Narigón aprovecharon para prometer ante la Virgen, un regreso al pueblo si levantaban la Copa del Mundo. Como es sabido, nadie regresó jamás. El balcón de la Rosada fue suficiente y si algún memorioso gritó el agradecimiento, fue tapado por la muchedumbre enardecida. Por más que algún voluntarioso quiera juntar al plantel y hacerlos regresar, ya no se podrá. Larry Cucciufo pasó a mejor vida luego de un accidente con una escopeta. Tarde para píar, pues. ¿Será otro mundial frustrante por no haber combatido la holgazanería a tiempo? Si la AFA está con otros menesteres y ya no tiene tiempo de mandar emisarios a Tilcara para gestionar el perdón correspondiente, por lo menos, que alguien cuelge un pasacalle con alguna leyenda alegórica sobre la calle Viamonte.

12 comentarios:

Francisco Pecchioni dijo...

Sublime Gallo! Excelente! Buenisimoooo! Jajaja!

Leo dijo...

Igual tengo entendido que donde hay un pasacalle de San Expedito (asi de parco y poco elaborado) es porque en esa cuadra hay un dealer de merca. Normalmente se ubica a una determinada distancia del cartel, que solo los drogones saben/entienden.
Sobre lo de Tilcara, muy buena observacion.

El Gallo dijo...

A la merda con lo del dealer! No lo sabía, que loco.

Graciela dijo...

Hay de todo en la viña del Señor...

fer7 dijo...

supuestamente es que donde hay un pasacalles de san expedito o gauchito gil o san la muerte es una señal para desvalijar una casa, pero si eso es real por todo el conurbano tienen que cansarse de saquear casas!!!!!!
el tema que es muy comun por los barrios humildes creer en gauchito gil porque lo consideran el robin hood de los pobres!!!!!!

Pau dijo...

Y va a decir algo muy inteligente. Pero ahora que no sé si mi vecino es dealer o chorro se me volaron las ideas.
Ya había escuchado ambas versiones conspirativas. Al igual que las zapatillas colgadas, el foco roto, o las menos obvias: el cartel pegado en la puerta o el dealer a domicilio.

depeche dijo...

hablando de pasacalles, hace varios años, sobre la Av. Triunvirato apareció uno que decía " Livio...jamás olvidaré lo que me hiciste en la cocina". Casi transformo mi auto en calcomania contra un camion que paró por el semaforo rojo como corresponde. Tiempo después me enteré que Livio era un fabricante de muebles para cocina. La creatividad no tiene límites.....el seguro de mi auto si.

Pulporock dijo...

por lanus esta lleno del famoso pasa calle del famoso y textual GRACIAS SAN EXPEDITO!!!...

para mi los signos de exclamacion significa la pureza de la droga

Pau dijo...

Quise poner "Iba" ¿o era "y voy"?.
En fin, léase "iba".
Cuando me pasan estas cosas me dan ganas de golpearme.

alback dijo...

Lo de la selección en Tilcara lo conocí cuando viaje a esas hermosas tierras antes del mundial de Corea y Japón, desde entonces ya arranco los mundiales en menos 2. La puta madre,esomo ir a rendir sabiendo que te falta estudiar una unidad, ir a remarla sabiendo que existe algo que te impedirá llegar a la bendito 4...

Magalí dijo...

Lo de Tilcara es cierto
yo voy seguido, porq tengo a mi mejor amigo laburando en el
hotel Viento Norte y es verdad lo q contas

Diogenessinlinyera dijo...

JUAZ BUENISIMO