Que el gobierno gaste 362.000 pesos en garparle a Mercedes Sosa un concierto, vaya y pase. Que pongan 211.000 mangos en León Gieco, llegado el caso, se justifica. Ahora, que gasten 45 mil morlacos en Los Súper Ratones no tiene perdón.
Están rifando la plata del pueblo, sepalón.
