"Hoy avancé un poquito más. Era un desafío muy grande y me demostré que puedo. Me voy contento, con más fuerza. Estoy feliz por cómo jugué y sé que el año que viene voy a volver más fuerte". Guillermo Coria, tras su debut y despedida en Roland Garros 2008.Durante los últimos games de un partido que ya se le había escapado un rato antes, me dio la sensación de que no todo estaba perdido para Coria. Honestamente, tengo ganas que el tipo vuelva. Ya no digo a un Top 5, pero sí que se meta entre los 50. No vi el partido completo, pero las crónicas insisten en que el santafecino sacó sus mejores golpes en el primer set y parte del segundo y que después se quedó sin físico. Lo que me hizo un poco de ruido fue escuchar hoy, por segunda vez, parte de la conferencia de prensa.
El ambiente del tenis está habituado a escuchar declaraciones de ocasión, alguna bravuconada menor y menudencias sobre el juego, pero dificilmente se tope con tipos que abran su intimidad y señalen ante propios y rivales sus deficiencias. Sentí las palabras de Coria como alguien que vuelve, recuperado y bien peinadito, de Alcohólicos Anónimos. Con un discurso aprendido tras repertirlo cientos de veces, tropezón tras tropezón. Me resulta llamativo para el ambiente del tenis y para un tipo como Coria, que en su momento era hipercompetitivo y pocas veces mostraba sus sentimientos, hasta que estalló en aquella conferencia de prensa en el mismo lugar que ayer.
No sé si esa visión que tiene el Coria de hoy, la de conformarse con hacer un buen papel y nada más, lo ayudará a volver rápidamente. Entrar a la cancha pensando que ganar un set y perder el resto ahí nomás está bien, es una mentalidad que el circuito del tenis y sus jugadores, destrozan con suma facilidad. Transmitir eso en la cancha, es un arma que sus rivales sabrán aprovechar.
Ojalá lo revierta. La salida del laberinto parece cerca. Sólo falta resolver el último tramo.
Agrego un video de Coria tras el partido con Robredo, que publican los muchachos de Segundosaque.com, blog de tenis hecho por Martín Vasallo Argüello y amigos, sobre cosas que ven sólo los que están dentro del circuito.
