lunes, 27 de abril de 2009
Vealón
No lo deja pegar, así que chanto el link acá.
http://www.youtube.com/watch?v=RPERVDVHAr4
lunes, 20 de abril de 2009
Para saber nadar hay que mojarse

Cinco cosas que destaco de la carrera de China.
2.- Equipos B. Sigue la tendencia de los equipos rentadores de motores (Red Bull con Renault, Toro Rosso con Ferrari, Brawn con Mercedes) por encima de los oficiales. Basta mirar el podio completado por Mark Webber y Jenson Button. Si los grandes empiezan a dar pelea en un par de carreras se puede poner interesante. Sino, será una lotería que puede arrojar un campeón impensado y el torneo más "loco" de los últimos 10 años o más.
3.- Ferrari, 1,2, 3 out. Tres carreras sin sumar puntos en la Copa de Constructores (CC) y Massa sin puntos en el torneo de Pilotos. Se necesita un volantazo urgente o van al fracaso rotundo.
4.- Force India. Venía bien el Force India de Adrian Sutil, hasta que se emocionó, pegó contra un muro y desparramó buena parte de su auto por la pista. Hasta ese momento, dejaba colista a Ferrari en la CC y sumaba dos puntos valiosos (que se traducen en dinero, bah). Pero el sueño murió.
5.- Nelsinho Piquet. Digamoslo de una vez: al pibe le falta. No demostró nada hasta ahora y mucho menos lo iba a hacer ayer bajo la lluvia. Se ve que estaba verde para la butaca de Renault y que los motivos de su inclusión fueron más económicos (y de apellido ilustre) que deportivos.
viernes, 17 de abril de 2009
Jeropa
PD: Igual, el post de Cornell no fue un éxito.
martes, 7 de abril de 2009
En bolas y a los gritos

Es que el ex Soundgarden ha decidido dar un paso más en su camaleónica carrera. Se asoció con el multipremiado y talentoso productor Timbaland (creador de hits para Justin Timberlake, Missy Elliot, Snoop Dogg, Jay-Z, entre muchos otros) y parió un disco que sorprende, sí, pero que no mueve la aguja del amperímetro ni por un instante. Si en su álbum anterior, Carry On, Cornell apostaba por la introspección y la calma con resultado dispar (apenas un par de canciones y la versión de Billie Jean, el clásico de Michael Jackson, salvaban la ropa), en este Scream directamente desbarranca sin más remedio.
Su estirpe rockera, ganada en los 90 como una de las voces más personales de su generación, desfallece escondida entre programaciones letárgicas, ritmos maquinosos y creaciones digitales que en un disco de Gorillaz o cualquier nueva revelación del hip hop sonarían amenas, pero que aquí cuecen un caldo soso. La pregunta de para qué aparece varias veces mientras se escucha el disco. Sólo dos canciones despiertan cierto interés: Long Gone, que pese a su comienzo algo monótono logra entusiasmar llegado el estribillo, pegadizo y con -¡oh, sorpresa!- un punteo que suena allá a lo lejos. El otro, Climbing Up The Walls, se acerca tímido a un sonido rock, lavadito, sí, y se aleja por un breve instante de las malas influencias. Aún así, son dos gotas de agua en un océano de 13 canciones.
Desde su salida de Audioslave, en rigor de la verdad un combo que entusiasmó desde los discos pero que lejos estuvo de ser realmente exitoso, la carrera de Chris Cornell ha transitado en un zigzag peligroso. Quizás, rearmar esa guitarra que yace destrozada en la contratapa del disco, sea la mejor manera de volver a la buena senda que supo transitar.
lunes, 6 de abril de 2009
F1, dos carreras y un arranque prometedor
ón pedida por el gran público amante del deporte motor que sigue este blog (?). Van dos carreras apenas, pero ya puedo asegurar que el público mira a los impolutos coches del Brawn GP con el cariño que se le tiene a los que, desde el vamos, se presume más débiles pero que consiguen meter su golpe de efecto. Casi como un boxeador retador que coloca una mano salvadora, la Cenicienta de la máxima metió dos triunfos (el de ayer vale la mitad porque la carrera no llegó al 75 por ciento del total) y generó una pequeña revolución. Antes del GP de Australia, los coches del ex estratega de Ferrari en la era Schumacher fueron criticados por el vericueto que encontraron en el reglamento y que les permitió contar con los ya famosos deflectores que se extienden por detrás del original trasero. Aún con este elemento (que también tienen los Williams y los Toyota, que no han ganado pero han mostrado buenas actuaciones) Brawn (el equipo) mostró que no hacen falta millones de dólares para colarse en el escalón 1 del podio. A veces, la astucia, la buena preparación y el ajedrez que resulta la F1 de hoy le ganan a la tonelada de plata que puedan tener en desarrollo los autos de escuderías más poderosas. Como muestra, dos botones: uno, el motor Mercedes que calzan los McClaren no rinde igual que los homónimos que calzan los coches de Button y Barrichelo. Dos, el manotazo de ahogado que Ferrari ensayó con Raikkonen, cambiando sus gomas para lluvia intensa de manera prematura y condenándolo al fondo de la grilla antes de que el diluvio truncara la carrera.Es cierto que el reglamento actual penaliza mucho más los errores. Las gomas slick y la ausencia de ciertos componentes electrónicos que "ayudaban" a los pilotos han emparejado de algún
modo la categoría. Extrañamente, la F1 decidió dar un paso atrás respecto de su constante avance tecno para hacer las carreras más entretenidas y seguir contando con el favor del público (en vivo y por TV, sobre todo) ahora que los dólares escasean. ¿Resultará el Brawn GP la calabaza convertida en carroza a fin de temporada? Muchos sostienen que tanto McClaren, como Ferrari y Alonso (no digamos Renault puesto que Nelsinho Piquet ha demostrado ser poco menos que un conductor modesto hasta aquí) recuperarán el terreno perdido a mediados de temporada sino antes. Habrá que ver cuántos puntos tendrán acumulados los autos blancos en ese momento. Lo cierto es que la categoría está más divertida, invita a levantarse temprano y tuvo el arranque más prometedor de los últimos años.