domingo, 25 de octubre de 2009

Los trapitos se secan en casa





Dos cuestiones del tan mentado regreso de Charly García.

  • Uno. Ya no se puede estacionar más en la calle sin pagar. El espacio público dejó de ser gratis y ya tiene un coste de 10/15/20 pesos "a voluntad", según la cara de quien conduzca. Póngame la etiqueta que quieran, pero los trapitos me tienen harto. Es una industria legitimada en la que si no pagás te exponés a que algo pase con tu vehículo o con tu persona. Y me chupa un huevo si diez pesos es mucho o poco. Es mi plata y no quiero pagar para estacionar en la calle.
  • Dos. Los regresos son así: pergeñados en una oficina, elevados a "evento histórico" por la bomba marketinera y alabados por la sinrazón de los cronistas que asisten. Los medios no van a tumbar un regreso tan promocionado. Fui al show de Charly en condición de fotógrafo. Vi once o doce temas. La banda estuvo correcta, pero García no puede cantar. Repito: no puede cantar. Apenas si berrea algo de las sabrosas letras que supo escribir en su momento de gloria. Lógico, los fans jamás lo reconocerán. No fueron a ver al Charly 2009, fueron a encontrarse con el recuerdo, la nostalgia de aquellas canciones que estuvieron a un paso de quedar fuera de los escenarios para siempre. Lo que no se entiende es la posición de los medios, quienes aportaron su visión de...fanático. No hubo una sola crónica que consignara la pésima voz de García. Prefirieron alabar la emoción, el condimento de la lluvia y los viejos clásicos en vez de contar la realidad. Que Charly García ya no puede cantar.

domingo, 11 de octubre de 2009

Relato de una noche alucinada





Convencido de que la parada ante el combinado incaico no era más que un trámite, decidí darle descanso al celular y no ser el germen que encendiera la mecha de la cadena de mensajitos. Pero la cuestión venía aburrida y no me pude resistir.

Los cánticos desesperados por Palermo que bajaban de la tribuna Centenario, me hicieron ver a un Panza enajenado pidiendo por su ídolo.

- ¿Estás pidiendo a gritos por Palermo?, sugerí.

- No, no estoy loco- respondió, a sabiendas que más tarde podría darse vuelta con la tranquilidad de siempre.

Silencio de radio un rato más. Sin embargo, el gol de Higuaín, el partido al alcance de la mano y cierto dulce sabor riverplatense en la conquista (recuerden que fue Aimar quien dio la asistencia al Pipita) fueron el acicate necesario. Manoteé el teléfono y con destino al Panza, chicaneé.

- Gol de River, pueden gritarlo.

Acaso preocupado por los continuos relámpagos que estallaban en el cielo, o porque hasta entonces Palermo no había hecho nada, el Panza contestó.

- Es el Perú el rival, boludo- , bramó indignado. Y luego consultó por Ecuador.

Palermo recibe una patada en la nariz, sangre en su cara y camiseta, pronóstico de aparición heroica. Hora de tocar a Buscemi.

- Vas a ver que Pies de Mármol se viste de héroe todo lleno de sangre, como siempre.

La fina pluma de Buscemi entra como un estiletazo.

- Es San Martín cruzando los Andes. Ahora hace un gol de chilena o algo así-, vislumbra.

- La heroica en medio del diluvio!-, devuelvo.

El temor se empieza a hacer presente en medio del temporal de lluvia, viento y centros peruanos. Otra vez la mirada crítica de Buscemi toca a mi celular.

- ¡Hay un cagazo! Queremos bajar la cortina y falta media hora. Que vaya Schiavi de nueve, a jugar de torre- propone, desesperado.

- Es tremendo el miedo. Se palpa en el aire. Me da un bobazo en cualquier momento - le aviso.
- ¡No, que te iba a pedir que vengas a hacerme masajes cardíacos! La de recién casi me mata- explica en referencia a una de las tantas revolcadas de Romero y al pseudo penal de Insúa.

El Panza rompe el silencio y desde el corazón del temporal, espeta: - Increíble, este equipo apesta. No está muy locuaz. Acaso el miedo le acalambre los dedos.

Argentina va cada vez más hacia atrás. El viento arrecia y amontona peruanos en el área como si fueran marionetas. Mascherano, desbordado, juega su peor partido en años. No hay señal de celular por la tormenta, temo por la salud de Buscemi.

Hasta que en medio de un trueno, como una exhalación el teléfono salta y entran tres mensajes seguidos de un Buscemi furibundo.

- Todos con el culito contra el arco y a aguantar el golcito. ¡Contra el último!- estalla.
- Quiero poner Chile - Colombia, parece un partidazo- la adrenalina evidentemente le hizo mal y el oxígeno llega en escasa cantidad al cerebro.
- ¡¿Por qué nos tienen en un arco?!- le grita al viento.

- Tengo el cuore en un puño- alcanzo a escribir con mano temblorosa.

El partido ya es una caricatura. El diálogo crece en intensidad al mismo ritmo que los ataques incaicos.

- Es una vergüenza. La gente insulta. Diegote se nos muere hoy y yo me voy atrás de él. Esto es una locura-. Sale mi mensaje.

Buscemi no pierde las mañas: - Llamen al Doctor Cahe, que hoy Diegote la queda.

Romero sigue atajando todo. El medio campo no es capaz de frenar a un anciano en muletas.

- Adiviná con qué parte mi anatomía estoy cortando clavos- proponé Buscemi, tratando de quitarle dramatismo al momento.

No estoy para jugar a las adivinanzas. - A mí no me entra una aguja de lo cerrado que tengo el opi- suelto.

- Esa sí que no te la creo, culo flojo. Con esa lluvia no se puede jugar- sostiene Buscemi entre didáctico y grosero.

Gol de Perú. Mascherano la deja boyando en el área, centrito y a cobrar. Puñalada en medio de la tormenta.

- Siamo Fuori- mando como certificado de defunción.

- Hay que empezar a estudiar a Costa Rica- propone mi interlocutor con más optimismo.

Y de repente, el milagro. La corajeada del equipo, el buscapié de Insúa y el tocado por la varita que la manda a guardar y entierra los fantasmas. Me envalentono y saco a relucir credenciales.

- Te lo dije! No lo puedo creer, lo odio y lo amo!

- TITANICO. Yo lo amo con todo!- reconoce Buscemi sin ruborizarse.

Maradona barrena por el césped como una foca en el hielo.

- Maradona se tiró de panza al agua. Impresentable, ja, ja, ja!- se dobla Buscemi perdiendo la compostura.

- Verlo a Diegote tirado de cabeza en el medio de la cancha fue demasiado- respondo con las pulsaciones todavía a diez mil.

Buscemi, al fin y al cabo un gran observador de momentos, se entrega ante la impronta maradoneana.

- Me gustó! Parecía un torneo de barrio. Deslizó lindo. Pero serio no fue- explica.

- Entramos colgados del pincel otra vez- digo, y rememoro aquella eliminatoria del 85.

- Se da todo! Somos campeones del mundo otra vez!- se me envalentona Buscemi.

Y me subo a la euforia, vislumbrando la copa dorada en nuestras manos otra vez.

- Que se prepare el mundo, que allá vamos!

Y Buscemi le pone el broche.

- Jugamos para el ojete, pero fue épico. Bye, puta, nos vemos.

- Chau, bala, sos la estrella del blog otra vez- le reconozco y agradezco.

Humilde como los grandes, retruca: - Ja, no, la estrella siempre sos vos fenónemos. Chau.

Y se pierde en la noche. La misma noche alucinada que tiró un temporal insólito, un partido psicótico y un Palermo milagroso, otra vez.

jueves, 8 de octubre de 2009

martes, 6 de octubre de 2009

Capitalismo Hormiga

Mensaje dejado en el posteo anterior.

"Hola que tal, soy juan , Te interesa poner anuncios de texto en tus blog.
Puedes ganar hasta 50 euros por cada blog o web.

Le rogamos nos remita los blogs , para poder revisarlos y cualcular el nº de entradas aceptadas.



juan


Tel:+34 605477153

Facebook : nubebkl@hotmail.com

Msn / Messenger : nubebkl@hotmail.com

Yahoo : nubebkl@yahoo.es

Persona de contacto :juan


Tambien tenemos un sistema de referidos , que ganas una comision mensual
por blog del usuario que se registre ,
la comision de referidos es de hasta 7,5 euros mensual por pagina o blog.


Saludos cordiales."

¡Eso es ser un trabajador dedicado! Ir blog por blog dejando su oferta. Casi como un volantero virtual. ¿Le hago caso y me hago millonario? 50 euros no es joda, viejo. ¿Pero qué me va pedir a cambio? Ya imagino contratos de cientos de páginas con cláusulas truculentas en las cuales por no postear 5 veces por día pierdo mi casa, el auto y hasta las córneas. No sé.