viernes, 26 de diciembre de 2008

Bajando la persiana

La gente necesita hacer balances cuando llega fin de año. Algunos por la simple pereza de pensar en algo mejor, otros porque les simpatiza la idea de poner todo lo hecho en un año en la balanza, en 5 minutos sacar una conclusión apresurada de si fue bueno, malo, buenísimo o regular, para luego alzar la copa y ya. Pues bien, no encontrarán aquí un balance de nada.

Primero, por pereza. Segundo, no suscribo a la ruleta de poner todo el año en un pleno y que el humor del momento determine si cierro el año contento o deprimido. Es más, diría que me niego a deprimirme en Navidad y Año Nuevo. No puede ser que no haya un motivo, aunque más no sea uno, para encontrar el lado positivo. Quienes sólo creen que el año que pasó fue una simple mierda, son llanamente unos boludos.

No sé por qué entré con esta perorata si vine a escribir otra cosa. Hoy termina mi año laboral. Hasta dentro de unos cuántos días estaré de vacaciones. Aquí, allá y más allá. En la orilla y en la montaña y un toque en la humedad recalcitrante de Buenos Aires. Trataré de mantener esto más o menos actualizado. Cuando el caluroso Enero interponga una PC en mi camino, algo voy a poner, mientras tanto, la cabeza se desconecta hasta nuevo aviso.

Salud.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Contactos con el triangular

Como en todo evento deportivo que se precie definitorio, el celular vuelve a las andanzas. Nuevamente con contactos repartidos en distintos lugares. El Panza, en la tribuna; un par de bosteros recalcitrantes dando vueltas por algún bar y el inefable Buscemi, con aire renovado y su metralla dialéctica a punto de ebullición.

He aquí el diálogo transcurrido durante los 90 minutos de un partido en el que, si me preguntan, San Lorenzo resignó su chance por tibio.

5 segundos del primer tiempo. Lanzo el acicate al Panza.


Yo: ¿Estás cagado, no?

P: No mucho...

Bien, hubo respuesta, esto se va a poner bueno. San Lorenzo mete pierna sin asco. Y encima chocan Silvera y Forlín como dos trenes a contramano.

Yo: ¡Cómo pega el Cuervo! A Forlín lo mandaron al hospital...

P: Están pasados de rosca.

Yo: Pero Morel reparte lo suyo, también...

P: Correcto.

Lo escueto de las respuestas del Panza obedecen a los nervios que lo carcomieron durante toda la semana. Pero llega el gol de Viatri (con rebote incluido). Buen momento para recordar la condición de convicto del delantero de Boca.

Yo: Viatri es un caco del gol. Le rebotó a uno de San Lorenzo, pero él se lo robó!

P: Aguante el ladrón de peluqueros!

Entra Buscemi con los tapones de punta.

Buscemi: Si roba peluquerías bien puede afanarse un golcito!

Yo: Se roba todo... Es un caco, no hay otra.

Quienes escuchen el programa sabrán de la condición panquequil del Panza, hombre de discurso acomodaticio si los hay. Y Buscemi, sabio al fin, pega donde más duele.

Buscemi: Creo que la Tortilla Panza giró en el aire otra vez, aquí con Viatri.

Yo: Sí, ya está enviando mensajes con loas al delincuente juvenil.

Buscemi: Ese Petiso tiene cara de granito.

Yo: Es un cara rota-sentencio.

El partido se va al entretiempo. Pero no por eso Buscemi descansa. Descarga un cartucho corrosivo que lleva su marca indeleble.

Buscemi: Forlín y Silvera casi terminan a upa de Dios!

Yo: Se pueso medio violeta el nene...

Vuelve el partido. Conviene contar una anécdota, para ponerlos a tono. Hace muchos años, cuando era arquero, me comí un gol zonzo. Me patearon de 20 metros, de rastrón y la bola me pasó por debajo de las piernas mientras yo me agachaba a buscarla. La vil muchachada bautizó aquella tragedia con el mote de "Vieja Cagona". Pues bien, el arquerito de Boca me copió y mirá si la voy a dejar pasar...

Yo: ¡¡¡Es la vieja cagona y su ballet!!!

Buscemi: Ja, ja, si la registrabas te llenabas de oro!

Yo: Hoy era millonario! García es como Palermo: un gol por partido.

P: Un espanto... (nótese que el Panza ya no maneja la ironía y los nervios se lo comen de nuevo)

Incluso otros se suman...

Casadó: La vieja cagona llegó al arco de boca...

Yo: Lo acabo de decir.

Buscemi: Según el cucarachero es el próximo arquero de la Selección. (N.de la R: cucarachero es el mozo del bar de la esquina de la radio, afecto a traer comida con insectos).

Yo: Ja, enano loco. Me parece que se viene la gallinada de la bosta...

Buscemi: Por las dudas, cautela...

Yo: Cagón!

Buscemi: Soy una gallina apaleada...

Yo: Je, je...Buscemi Reloaded.

Amonestan a Tristelme y se venía San Lorenzo....

Yo: Riquelme lo mira por TV el Martes...

Y Panza adopta el Silencio Stampa. Pero Buscemi le descerraja otro tiro.

Buscemi: Rabanito está Mudo!

(Genial, otro apodo para el Panza, que al igual que Bilardo se gana el mote del vegetal)

Al rato gol de Palacio...

Yo: Concha de la lora...ahora va a volver a hablar...Tenías razón con la cautela...

Buscemi: Lo odio más que al Gobierno Militar.

Casadó: Ro Ro Ro Rodrigo y saluden a Aguirre que se va...

Yo: Lavate el ojete... (por inoportuno)

Y dicho y hecho, la veleta vuelve al ruedo.

P: Qué jugada de Datolo en el gol.

Yo: ¡Reviviste Rabanito! Los de San Lorenzo no pueden más!

Buscemi: Es la veleta humana, el hombre tortilla...

Yo: Una conjunción de papa y huevo.

Se va Bergessio, tribuneando ante Baldassi.

Yo: Bergessio es una puta de cabaret.

Buscemi: Que se vaya a laburar a Secret.

(N de la R: señero cabarute de Floresta que, según algunos, supo ser propiedad de Perfumo)

Con la sangre en marcha otra vez, Panza brinca en su butaca...

P: Qué lindo es todo esto!

Yo: Muy amargo, San Lorenzo...

Hora de reconocer a Buscemi, mientras la bosta hace tiempo para que se acabe el match.

Yo: Volvés a ser la estrella del blog. Lo firmo ya!

Buscemi: Ja, ja, la estrella sos vos. Yo sería un Sancho Panza raquítico. (Quedó flaco tras una intervención quirúrgica).

Yo: Ponete los borcegos para no volarte...

Gol de Chávez.

Buscemi: Qué putos...

Yo: Y bueh... a rezarle a San Cagna...

Entra a tallar otro bostero, que estuvo incluido en los mensajes desde el principio, pero el miedo no le permitía hablar. Parece que con el 3-1 tomó coraje.

Z: Casi nos cagamos con 9, amargo.

Yo: ¿Ahora revivís, fantasma? Estabas más muerto que Forlín!

Z: Aprendé, último.

Esperanzador mensaje de Buscemi, antes del final.

Buscemi: Lo bueno es que van a llegar golpeados. Cambio y fuera, me debés una tarjeta Movistar.

Yo: Ok, te la pago. Me diste buen material. Cambio y fuera.

Fin de los contactos. El Martes se verá.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El grano en el ojo ajeno

Pasada la barrera de los 30, cada tanto, algún granito, en osada y solitaria rebeldía adolescente, surge rojo y puntiagudo en alguna zona de mi bella y agraciada anatomía. Supongo que mi gusto por las grasas saturadas y una adicción apenas controlada por las papas fritas de bolsa pueden ser las responsables.

Lo concreto es que hace poco surgió uno en la frente. Bien en el medio, imposible de tapar con mi vasto cabello sin tener que peinar un flequillo ridículo. Resignado, marché con la pústula al viento. No pasaron diez minutos de llegar al trabajo que ya había dos personas que marcaron la presencia en mi frente. Digo yo, ¿qué necesidad hay de señalar lo obvio? ¿Qué se creen, boludos, que no me doy cuenta? Déjenlo pasar, putos, y todos seríamos un poco más felices.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Odios

Quienes no estén muy metidos en el mundo de la fotografía, quizás desconozcan la rivalidad entre Canon y Nikon. Una rivalidad zonza, si se quiere, porque ambas marcas han hecho y hacen aún grandísimas cámaras y lentes. Pero a nivel mundial ambos bandos se lanzan chanzas y se gastan bromas en todos lados. La última estocada viene a cuento del lanzamiento de la nueva Nikon D3x. Un maquinón recontra profesional que vale en USA 8 mil dólares.

Con la excusa del precio servida en bandeja, alguna mente Canonista sacó este video en donde el mismo Adolf Hitler, usuario de Nikon, se queja por el precio de la cámara nueva. Se pone un poco técnico en un momento, pero vale la pena.




PD: ¿Cuántos videos en joda ya salieron con esta escena de La Caída?

viernes, 5 de diciembre de 2008

Oración

Ahora que he conocido el reino de los cielos tras saltar desde la butaca 32, fila 4 de la platea San Martín Alta, con los brazos abiertos en cruz hacia el cenit, no queda otra que enrolarse bajo la nueva conducción. Abrigar una esperanza, ínfima, sí, pero esperanza al fin, y esperar que con un refuerzo y medio más un 10 adepto al vino y la joda que parece que vuelve, podamos salir del fondo.

Mientras, durante la pretemporada, no quedará otra que encomendarse al Dios que más les convenga y orar los siguientes versos. Vamos, todos juntos, tomados de las manos digamos:

Pipo nuestro que estás en el banco,
santificados sean tus rulos
venga a nosotros un fútbol mejor del que pregonas
hágase tu voluntad tanto en la Copa
como en el Campeonato

Danos hoy nuestro gol de cada día
perdona nuestras futuras ofensas tras las derrotas de local,
como también nosotros perdonaremos cuando ganes jugando feo

No nos dejes caer en la tentación de revolearte un botellazo
y, sobre todo, líbranos del mal. Del Mal Tuzzio.

Y del mal Gerlo.
Y del mal Ojeda.
Y del mal Villagra.
Y del mal Aguilar.

Amén.


lunes, 1 de diciembre de 2008

Reglamentos


















Estamos acostumbrados a correr por fuera de los reglamentos. En cualquier orden de nuestra vida argentina. Desde las menudencias más mundanas hasta casos de grueso calibre en el guiso diario en el que se cuece nuestra Nación. Todos lo hacen o lo han hecho. Algunos a diario, otros cada tanto. Algunos sienten culpa y para otros es un modus operandi casi tan común como respirar.

Y pasa en todos los ámbitos. Pasa con el "borrón y cuenta nueva" que propone el gobierno para los deudores de la AFIP y los que tienen guita afuera. Pasa en el Campeonato de TC en donde se inventa otro reglamento adentro del vigente y quién ya se creía campeón se ve despojado por el quebranto de leyes que parecían firmes. Pasa en el fútbol, donde quienes imparten justicia dictaminan los resultados del favorito a la corona, en este caso Boca Juniors, omitiendo y otorgando penales según el área en dónde caigan los delanteros. Si este país se ha manejado siempre por el borde de la honradez, estirando reglas y deformando leyes para que nos cuajen mejor, ¿por qué habríamos de quejarnos?