Estuve el Viernes en el show que My Chemical Romance dio en Ferro. Tenía ganas de verlos por el simple hecho de que están en el mejor momento de su no muy extensa carrera. Lógicamente, los purismos y detalles que logran en el disco The Black Parade pasan a mejor vida en el vivo, lo cual me llevó a pensar si los discos actuales no son a la música lo que el Photoshop a las fotos de modelos. Digo, uno no escucha lo que grabaron sino una versión aproximada. Para graficarlo de manera soez, diría que se le ven los pocitos en el culo.
Ojo, el concierto fue bueno, ellos son potentes y dan un buen show, a pesar de la austeridad escenográfica. Pero me dio por pensar eso. Me agrada encontrar sobre un escenario lo mismo que escuché en el disco, o lo más aproximado posible. Con algunas bandas sucede, con otras no tanto. No sé qué piensan ustedes.
PD: Si la página de R&P se arregla algún día, podrán leer allí la crónica del show.
lunes, 25 de febrero de 2008
viernes, 22 de febrero de 2008
Una alarma en tus oídos
Clarín publica hoy parte de los audios registrados por la caja negra antes del despegue del infortunado vuelo de LAPA que hace diez años se estrelló en el golf.
Amén de lo que hablan los pilotos (de enfiestarse con unas señoritas), cuesta entender porqué no le dieron bola a esa alarma que por su volumen directamente te taladra la cabeza. Aunque más no fuera que para sacarse el ruido de encima, uno hubiera hecho algo al respecto. Ah, y al final se escucha como el avión empieza a hacerse merda.
Confieso que se me puso la piel de pollo.
Pueden escuchar el audio acá.
Amén de lo que hablan los pilotos (de enfiestarse con unas señoritas), cuesta entender porqué no le dieron bola a esa alarma que por su volumen directamente te taladra la cabeza. Aunque más no fuera que para sacarse el ruido de encima, uno hubiera hecho algo al respecto. Ah, y al final se escucha como el avión empieza a hacerse merda.
Confieso que se me puso la piel de pollo.
Pueden escuchar el audio acá.
jueves, 14 de febrero de 2008
Cascabeles en el gato argento
Antes que nada, una pequeña rectificación del post anterior: de aprobarse, el proyecto inglés no será el primero en correr a los proveedores de internet (ISPs), dado que en Francia existe la "Ley Sarkozy" que obligó a los ISPs a cortar el acceso a todos los usuarios que pirateen música.
Ahora sí, a lo nuestro. "Los proveedores de internet abrieron la puerta, ahora tienen que reconocerlo y ayudarnos a cerrarla. La tecnología le dio poder al usuario y esto se convirtió en una dictadura del acceso". La frase en cuestión pertenece a Javier Delupí, director ejecutivo de CAPIF y uno de los responsables de la campaña iniciada en los medios y en internet para instalar la sensación de que hay una verdadera "cacería" contra la piratería en Argentina. Lo dijo en declaraciones a la revista Rolling Stone, donde varios cerebros de la industria se expresaron cómodamente (y sin repreguntas) sobre cómo hay que manejar esa papa caliente llamada piratería.
La idea de obligar a los ISPs a cortar el chorro de acceso es una de las patas de la campaña. La otra, es la creación del "canon digital", impuesto mediante el cual todo dispositivo/ "productos que permiten almacenar, grabar y reproducir música e imagen" tendrán un costo extra para compensar las pérdidas por piratería. Es decir, que de un plumazo se deduce que quien compra un reproductor de mp3 o un CD/ DVD virgen es un pirata que alamacenará en ellos música descargada ilegalmente de internet. De tan absurdo, ni vale la pena dar ejemplos.
De hecho, para el marketing manager y encargado de nuevas tecnologías de EMI, "el argentino es pirata: si es ilegal, más le gusta hacerlo. Los pibes de 15 años piensan que la música es gratis, que no tienen que pagar por eso… y las demandas van a sus padres. Parar la piratería es una decisión política. Internet, si querés, se corta de la noche a la mañana", confió indignado en la misma RS.
Queda claro que la industria ya inició su campaña y busca imponer algo de miedo en los consumidores, amenazando con cartas documento y juicios improbables. Sin ir más lejos, en la misma nota de RS se menciona que un tal Roberto Cámara tuvo que llegar a un arreglo extra judicial por 5 mil pesos en concepto de multa por bajar temas de manera ilegal y los costos de los abogados. Es decir, como bien menciona Mariano Amartino en el blog DekenUber, no hay una sentencia judicial y tampoco una orden de algún juzgado para que se pague la suma de dinero.
Retomo, entonces, lo que comencé en el post anterior. Las discográficas, dormidas en los laureles de un negocio atado durante años, llegaron tarde y sin reacción a la explosión digital. Debe ser uno de los pocos casos en la historia en la que una industria (y hablo a nivel mundial) queda tan en offside como en este caso. Que la piratería es delito, estamos de acuerdo. Que no tienen ni la más mínima intención de proponer otra cosa que no sea persecución y mano dura, tampoco es menos cierto.
Más info en DenkenUber, Página/12.
Pueden leer la nota de RS acá.
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canon digital,
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Roberto Camara
martes, 12 de febrero de 2008
Poniéndole el cascabel al gato equivocado.

Estaba leyendo en la web sobre un proyecto de ley que hay en el Reino Unido, mediante el cual el gobierno obligaría a las empresas proveedoras de acceso a Internet a cancelar los contratos y negarles la conexión a aquellos usuarios que bajen música y películas de manera ilegal.
El dato, que quizás a simple vista parezca uno más en la larga, tortuosa -y según mi visión- infructuosa lucha contra la piratería, no lo es. Creo que por primera vez se estaría dando a los proveedores de internet, de manera oficial, el título de "partícipe necesario". Algo así como "ustedes también son los culpables de la piratería porque ustedes proveen el medio para descargar música ilegal".
Es decir, se persigue al infractor de manera indirecta. ¿No es como pedirle a una terminal automotriz que no le venda coches a un tipo que tiene muchas multas de tránsito?
Cuanto menos es extraño, y se suma a la larga lista de medidas propiciadas por la industria que van en pos de prohibir, cercenar, coartar y perseguir, en vez de proponer una manera nueva de vender música.
jueves, 7 de febrero de 2008
Echando más Volts al Fuego
Algunas ideas más sobre el post anterior.
Lo de los 15 años probablemente sea una exageración, pero espacios de tiempo al margen la canción califica en cualquier ranking de las peores canciones del rock nac.
No voy a discutir el papel de las drogas en el rock. Hay discos gloriosos compuestos bajo las más diversas sustancias. El asunto es que todos parten de un talento previo. Probablmente las mismas ideas que quedaron plasmadas en esos discos ya estuvieran en esas cabezas creativas antes de consumir tal o cual cosa. Quizás, y sin hacer apología de ningún tipo, hayan necesitado una "llave" para abrir alguna puerta oculta, para darle otro orden a la creación, un orden menos estructurado que el racional.
El asunto es cuando, desde el vamos, el pozo está seco. No digo que la carrera del Pity haya sido desde sus inicios un páramo (de hecho hay algunas cosas de Viejas Locas que me agradan, amén de sus letras llanas), pero hace rato que el muchacho viene por la banquina. Pila Pila no es un derrape ocasional, un volantazo mal tirado. De un buen tiempo a esta parte, circula por una camino de sinuoso descenso, mientras cierta prensa snob le banca los desplantes y papelones que ya no le perdona a Charly García (y lejos estoy de enarbolar una defensa del bicolor, por favor).
¿Será que nunca hubo buenas ideas para desarrollar o la quemazón no permite elaborar nada más? Habrá que esperar hasta el próximo disco, aunque algunos ya se apresuren por elegir alguna de las dos opciones.
Lo de los 15 años probablemente sea una exageración, pero espacios de tiempo al margen la canción califica en cualquier ranking de las peores canciones del rock nac.
No voy a discutir el papel de las drogas en el rock. Hay discos gloriosos compuestos bajo las más diversas sustancias. El asunto es que todos parten de un talento previo. Probablmente las mismas ideas que quedaron plasmadas en esos discos ya estuvieran en esas cabezas creativas antes de consumir tal o cual cosa. Quizás, y sin hacer apología de ningún tipo, hayan necesitado una "llave" para abrir alguna puerta oculta, para darle otro orden a la creación, un orden menos estructurado que el racional.
El asunto es cuando, desde el vamos, el pozo está seco. No digo que la carrera del Pity haya sido desde sus inicios un páramo (de hecho hay algunas cosas de Viejas Locas que me agradan, amén de sus letras llanas), pero hace rato que el muchacho viene por la banquina. Pila Pila no es un derrape ocasional, un volantazo mal tirado. De un buen tiempo a esta parte, circula por una camino de sinuoso descenso, mientras cierta prensa snob le banca los desplantes y papelones que ya no le perdona a Charly García (y lejos estoy de enarbolar una defensa del bicolor, por favor).
¿Será que nunca hubo buenas ideas para desarrollar o la quemazón no permite elaborar nada más? Habrá que esperar hasta el próximo disco, aunque algunos ya se apresuren por elegir alguna de las dos opciones.
miércoles, 6 de febrero de 2008
Cerebro a 12 Volts.
Entre las cosas con las que me encontré en mi vuelta al ruedo, fue con la canción Pila Pila de Intoxicados. Alguno ya me había comentado algo sobre el tema, pero no había tenido el "placer" de escucharlo. Y hoy debuté. Hablando lisa y llanamente, es la peor canción de los últimos 15 años del rock nacional. Así nomás. Es de una pobreza alarmante. Me niego a pensar que el rock nacional es eso.
Lo peor, también, es que alguien lo edita y lo festeja.
martes, 5 de febrero de 2008
Esto no está pasando...

Repito: esto no está pasando. Estoy en la oficina otra vez. No se sabe si afuera llueve, nieva, chocan tres aviones o hacen 50 grados. En el camino a la radio casi chocamos 2 veces. ¿A dónde está el mar que no lo encuentro? Si hace 3 días lo tenía a 50 metros de mi habitación? Esto no está pasando. ¿Cómo que en esta ciudad no se puede bucear ni hacer snorkel? Medio que me deprimí. El lunes vuelvo al programa, por ahora sólo la página. No puedo creer que falte tanto para ir a la playa otra vez. Esto no está pasando.
Ah, y Valfierno no me gustó demasiado.
El libro del verano (por lo menos el mío) fue Red Storm Rising, de Tom Clancy.
PD: arriba, atardecer en Fernando de Noronha, Brasil. (snif).
lunes, 4 de febrero de 2008
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